Comedia De mil amores y las vivencias detrás de cámaras
Semana: #24/2009 - 7 al 14 de junio de 2009
| Unas 85 personas trabajan -incluso hasta 12 horas por día- para producir esta telecomedia nacional. Rescatamos la percepción de un equipo humano que va creciendo en experiencia y profesionalismo. Desde enero de este año, los pasillos y sets del estudio 2 de Telefuturo vibran al dinámico ritmo del equipo humano que produce la telecomedia De mil amores. La propuesta de ficción se emite de lunes a viernes, a las 21, por Canal 4. Unas 85 personas trabajan arduamente en la tarea de desarrollar cada uno de los 200 capítulos que prevé emitir el canal hasta fin de año. Actores, directores, productores, editores, vestuaristas, maquilladores, técnicos, camarógrafos y demás, trabajan más de 12 horas diarias para el efecto. "Los televidentes no imaginan que hay tanto trabajo detrás de 48 minutos de emisión", reflexiona Martín Penaccino, productor ejecutivo. Así se observa al recorrer cada habitación del estudio, tales como la isla de edición, la sala de producción, de maquillajes, camarines o los sets. "El ambiente es muy agradable, tanto que yo no me quiero ir una vez que termino de grabar", confiesa Loreley Anderson, quien hace el papel de la malvada Diana. Esta afirmación de Lory es confirmada por Martín, quien asegura que sin la buena predisposición de todos, ese trabajo sería "imposible". "Actores y directores tienen muy buena energía; eso contagia a los técnicos, y ellos, a su vez, a nosotros. Es una cadena positiva", afirma Penaccino. Se graban unas 30 escenas por día, equivalentes a un capítulo. Esta noche se emite justamente el Nº 58, y llevan grabados 63 capítulos. Estos verdaderos artesanos de la ficción buscan equilibrar momentos de alta concentración con relax. El almuerzo llega a través de un servicio de delivery. Algunos se toman ese tiempo para apartarse y estar en silencio, y otros para confraternizar. Además, si pueden, descansan unos minutos en improvisados espacios de los camarines, a fin de reponer energías. "Yo amo a este equipo por la buena onda que se respira. Las cosas salen bien, y lo que no se ve en pantalla, se siente en la actuación", analiza Anderson. Julio Spinzi, el actor que interpreta al locutor Sebastián, o Duende de la noche, es un caso especial en cuanto a la elaboración externa del personaje. Spinzi pasa tres horas al día sólo en el proceso de maquillaje. Kavy D'Halewin tarda dos horas en colocarle una máscara, y luego otra hora para retirarla e hidratar su rostro. Además, Kavy elabora la máscara durante 8 horas con vapor a baño María, para lo cual tiene su propia cocina en la sala de maquillajes. Luciana (Andrea Quatrocchi) es otro personaje que requiere un cuidado especial de parte de la maquilladora. "Con Luciana hicimos un proceso complejo para lograr un efecto real de ceguera", recuerda Kavy D'Halewin. A Quatrocchi le costó sobre todo acostumbrarse a la picazón del lente de contacto y del armado de un párpado falso para lograr realismo. OTRO MUNDO. La isla de edición es catalogada como un "mundo aparte" dentro de los espacios que hacen a la producción de la ficción. Es un sitio que como decorado tiene el toque personal de los integrantes, con pósters traídos por ellos y otros detalles. Allí pasan mucho tiempo armando cada capítulo "Las grabaciones son el paciente que llega en partes y nosotros lo armamos", explica Martín Penaccino. Miguel Ángel Rodríguez, productor general, cuenta que siempre investiga entre la gente cómo perciben el programa, y las respuestas son positivas. A su entender, "en Telefuturo ya hay ficción para rato, pues hay buena respuesta del grupo humano y del canal". Fuente: Diario Última Hora Por Marisol Ramírez mramirez@uhora.com.py |



























