En el Arlequín Teatro (Antequera 1061) se anuncian las tres últimas funciones de "El gran deschave", de los argentinos Armando Chulak y Sergio de Cecco, viernes y sábado a las 21:00 y el domingo a partir de las 20:00, con entradas a Gs. 40.000.
"El gran deschave" con un elenco de reconocidas figuras se despide este fin de semana en Arlequín.
Con mucho humor y risas constantes, la comedia "El gran deschave" nos muestra una realidad donde la rutina se instala en la vida de una pareja.
Un referente ineludible del teatro popular, Luis D'Oliveira, y Lourdes García, quien retorna al teatro luego de una brillante participación en "Papá del corazón", dan vida a este matrimonio que después de años de convivencia deben dirigirse la palabra porque el televisor de la casa se descompuso.
Con la participación especial de una maestra de la escena nacional, María Elena Sachero, el debut en teatro del reconocido periodista, Pedro Guggiari y el siempre recordado Tito Jara Román, la gentil colaboración de la banda K-Chiporros y el concurso de Marcelo Hernaez, la obra será dirigida por José Luis Ardissone.
Esto dijo la prensa
Las escenas son desopilantes. El espectador está en una constante transición entre lo jocoso y lo dramático. Pasa de la risa a la compasión, luego otra vez a la hilaridad y llega casi hasta las lágrimas cuando ve que lo único que importa en la relación matrimonial es el amor.
Tanto Lourdes García como Luis D'Oliveira hacen una interpretación magistral. María Elena Sachero, está como siempre, brilla con luz propia. Tito Jara Román realiza un excelente trabajo. Nelson Aguilera.
Una pareja de auténticos dueños de escena, como lo son Luis D'Oliveira y Lourdes García, y la fuerza dramática y cómica que aportan a sus personajes hace que la intensidad de la trama se potencie.
Del elenco, con una Sachero siempre brillando a plenitud, un Jara Román eficiente, son fundamentales para el desarrollo de esta excelente puesta. José Luís de Tone, ABC Color
La pareja concebida por García y D'Oliveira presenta un muy buen uso de la energía en escena. Cada actor marca fuerte presencia en la interpretación de su difícil rol.
Fusionar el humor con un tema tan delicado como es la disfuncionalidad en una relación, y más aún en un matrimonio, no es una tarea sencilla. Sin embargo, la obra logra momentos en que la risa distiende el clima. Marisol Ramírez, ULTIMA HORA